Introducción

En todos los sistemas de producción de ganado, independientemente de lo bien gestionados que estén, habrá ocasiones en las que haya que sacrificar humanitariamente a los animales con el fin de proteger su bienestar. En la mayor parte de los casos, estos animales serán bajas que no han respondido a un tratamiento o emergencias (animales con lesiones físicas graves o con un dolor agudo que no se pueda aliviar). Esto puede ocurrir en la granja, durante los traslados, en los mercados, en los corrales o en centros de recogida, o como consecuencia de accidentes en la vía pública, en hipódromos, festivales o exhibiciones.

Si se utilizan adecuadamente, las armas de fuego son uno de los métodos más rápidos y eficaces para el sacrificio humanitario de ganado. Esta publicación va dirigida a las personas que pueden verse directa o indirectamente implicadas en el sacrificio de animales de granja grandes, en particular cirujanos veterinarios, personas encargada de la recogida y eliminación de residuos animales, matarifes, personal de granja y agentes de policía con armas. Cubre la destrucción humanitaria de bovinos, ovejas, cerdos, ciervos, cabras y caballos utilizando pistolas de sacrificio humanitario, revólveres, rifles y escopetas que se descargan en proximidad a la cabeza del animal, es decir, a 25 cm del objetivo. Todas estas armas disparan proyectiles libres (balas o cargas de disparo) y se usan para matar a los animales directamente, sin necesidad de acciones adicionales por parte del operario. Esto tiene claras ventajas en determinadas situaciones en las que el desangrado o el descabello serían indeseables o inapropiados. 

Estas notas de guía explican cómo los proyectiles libres matan a los animales, describen  cómo se debería usar y mantener el equipo, y ponen de manifiesto las implicaciones de bienestar animal que conlleva así como las implicaciones de seguridad para el operario como consecuencia del uso o uso inapropiado de dicho equipo. Se recomienda encarecidamente buscar instrucción y formación de un operario experimentado y cualificado antes de intentar matar a un animal usando cualquier arma que dispare proyectiles libres. También se recomienda que, al menos en las primeras ocasiones, los operarios recientemente formados trabajen bajo la supervisión de personal experimentado, aunque se acepta que quizá esto no sea posible en caso de una emergencia.

Además de las responsabilidades morales y ética asociadas a la destrucción humanitaria de animales, es responsabilidad de los propietarios y usuarios de armas de fuego guardarlas con un correcto mantenimiento y en lugar seguro en todo momento en interés de la seguridad personal y pública. 

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