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Inmovilización en grupo

Se puede inmovilizar a los animales de forma pasiva, restringiéndoles el espacio a su disposición o de forma activa, sujetando físicamente a los animales en una determinada posición. La inmovilización en grupo es una inmovilización pasiva particularmente útil para los animales más pequeños, es decir, ovejas, cerdos y terneros jóvenes. La inmovilización en grupo es beneficiosa para el bienestar animal ya que no solo requiere menos manejo individual sino que los animales permanecen en sus grupos sociales. 

Se puede inmovilizar a los animales más pequeños (ovejas, cerdos y terneros jóvenes) moviendo a un pequeño grupo de ellos a un corral del tamaño justo para que quepa dicho número de animales. El espacio limitado permite al ganadero manejar a los animales de un modo efectivo mientras están relativamente calmados en presencia de sus congéneres.

Un principio a recordar al operar un sistema de inmovilización en grupo es que, a diferencia de la mayor parte de sistemas de inmovilización, la clave para el éxito es detener el movimiento. En caso de aturdimiento en grupo, el área disponible para los animales va aumentando a medida que se va aturdiendo al grupo por los que tenderán a moverse cada vez más. En este caso, ciertas características de diseño pueden ayudar a mantener a los animales lo más calmados posible.

El diseño de un corral de aturdimiento en grupo depende de varios factores como:

  • Cuánto personal trabaja en el corral
  • Las especies a las que se aturde
  • El método de aturdimiento utilizado
  • La velocidad de procesamiento del matadero

Un corral amplio en forma de embudo puede alentar a los animales a colocarse mirando en una dirección y reducir la posibilidad de que el grupo se dé la vuelta. 

Una modificación más sencilla, que puede ser satisfactoria en muchos casos, es cambiar la puerta de entrada o la pared situada junto a la entrada, de una construcción sólida a barras. Al entrar a un corral, los animales normalmente caminan en círculos y tratan de salir por el lugar por el que entraron. Las barras en la puerta permiten a los animales ver y esto los anima a congregarse y permanecer quietos. Esto permite a los operarios capturar o aturdir a los animales de un modo eficaz, con una angustia mínima, colocándose detrás de los animales, en su punto ciego.

La posición del elevador del gancho puede tener un efecto significativo en la operación de un corral de aturdimiento de grupo. Si está colocado contra una pared y elevado del suelo, no habrá ningún punto en el que los animales puedan esconderse y ponerse fuera del alcance del operario. La colocación adecuada del elevador puede funcionar como el sistema de embudo amplio descrito, lo que ayuda a reducir el movimiento de los animales.

Para permitir niveles óptimos de bienestar animal, es esencial que haya ganchos suficientes disponibles, que haya suficientes empujadores en el elevador del gancho y que el elevador funcione a una velocidad capaz de retirar a los animales aturdidos del corrales al punto de desangrado en 15 segundos.

Colocar demasiados animales en el corral puede causar problemas restringiendo el acceso a los animales tanto para el aturdimiento como para el enganchado, lo que provoca un mal funcionamiento del equipo de aturdimiento y retraso en el procedimiento. Además los animales pueden sufrir lesiones tratando de escapar o como resultado de un aplastamiento.

Los corrales de aturdimiento en grupo deberían estar diseñados de tal modo que el matarife pueda llegar a todas las áreas del corral. No debería haber ningún área en la que los animales se puedan colocar y dificultar el proceso de aturdimiento comprometiendo la posición de la pinza o la duración del aturdimiento.

Encontrará más detalles sobre los sistemas de aturdimiento en grupo en el folleto Pautas de prácticas recomendadas para sistemas de aturdimiento en grupo.

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