Funcionamiento 

Cuando las circunstancias dictaminen que se debería matar a un animal, es probable que la persona encargada de realizar el sacrificio tenga tanto responsabilidades legales como morales en relación al bienestar del animal y la seguridad humana. Todos los animales que deban ser sacrificados o matados para poner fin a su sufrimiento o con otro fin, deben ser tratados sin causarles dolor o angustia adicionales. Las circunstancias en las que los animales requieren una destrucción humanitaria pueden diferir enormemente; por tanto es necesario que haya diferentes procedimientos y métodos disponibles para matarlos. Sea cual sea el método utilizado, es muy importante que las personas implicadas tengan mucho cuidado de no causar dolor, sufrimiento o angustia evitables al animal. Es más probable que todo salga bien si se hacen los preparativos correctos. Antes de matar a un animal, el operario debe hacerse las siguientes preguntas:

  • ¿Necesita inmovilización el animal? ¿Es esto posible? En caso afirmativo, ¿qué métodos causarán la menor incomodidad al animal y menor riesgo al operario?
  • ¿Está el animal confinado de forma segura, por ejemplo, en un corral del que no pueda escapar?
  • En el caso de un animal de gran tamaño, por ejemplo, un bovino, caballo o cerdo, ¿se puede retirar la carcasa fácilmente del lugar en el que caerá?
  • ¿Qué métodos de matanza están disponibles? Este puede ser un factor decisivo para decidir si se traslada o no al animal a un lugar más adecuado.

Manejo e inmovilización

Siempre se debe manipular a los animales con gran cuidado. En muchos casos, cuando hay que sacrificar a un animal para proteger su bienestar, el animal puede estar tumbado o su movimiento puede estar limitado por las lesiones o la situación. Sin embargo, hay algunos animales que requerirán inmovilización con el fin de facilitar una matanza segura y efectiva. Sugerimos los siguientes métodos de sujeción:

Cerdos                                              

Pase una cuerda alrededor de la mandíbula superior, por detrás de los dientes caninos. El cerdo tirará para alejarse del operario, que estará delante de él. De este modo se garantiza que el tiro se descargará directamente en dirección contraria al operario.

Ovejas

Utilice un cabestro o confine al animal en un corral estrecho construido con vallas o verjas.

Caballos

Controle al animal con collar o una correa, cabestro o brida.

Ganado bovino

Utilice un cabestro o confine al animal en un corral estrecho construido con vallas o verjas.

En caso de que haya alguna duda por parte del operario sobre el área de objetivo correcto, se debería identificar (ver la sección de Posicionamiento) y, si es posible, marcar. Se puede hacer usando un marcador de espray, un rotulador o en caso de un animal con la piel muy oscura, jabón de sastre.

Telón de fondo

Cuando se utilice un arma con proyectil, es importante que haya un telón de fondo adecuado para detener la bala, por si saliera de la carcasa o no hiciera blanco en el animal. Telones de fondo adecuados son pilas de basura, heno o paja, bancales de tierra, etc. Asegúrese de que no haya "terreno muerto" (declives ocultos) entre el objetivo y el telón de fondo de los que pudieran surgir personas, vehículos u otros animales. Si no hay telón de fondo, el área de detrás del objetivo debe estar libre de carreteras y viviendas a una distancia de 3.000 m. Un rebote de un proyectil de un arma de sacrificio humanitario de .32 puede viajar a más de 2.000 m. Todas las personas presentes deben estar detrás del operario que debe apuntar el disparo hacia la espina dorsal y en el cuerpo del animal.

Desangrado

A menos que la carcasa se vaya a utilizar para consumo humano, no hay necesidad de desangrarlo tras el disparo con una escopeta o arma de proyectil libre. Sin embargo, puede producirse sangrado profuso de la herida de la escopeta y de la nariz y/o la boca, debido al daño físico causado por el proyectil. Se puede colocar una bolsa de plástico gruesa sobre la cabeza del animal inmediatamente después del disparo, a fin de impedir que se acumulen grandes cantidades de sangre en el suelo y de proteger las sensibilidades de los espectadores.

Comprobaciones

Tras disparar al animal, compruebe que el disparo ha sido eficaz. Busque ausencia de respiración rítmica y ausencia de reflejo corneal. Tras un periodo de máximo un minuto, el animal puede empezar a contraerse y, en algunos casos, convulsionar de forma bastante violenta (especialmente en los cerdos). Esto es normal en un animal que ha recibido un tiro correcto. El primer signo de un disparo no efectivo es el regreso a una respiración rítmica normal. Esto no se debería confundir con la respiración agónica (jadeos aleatorios), que es de origen espinal e indica que el cerebro está muriendo.

Cuando haya diferentes armas disponibles, la elección debería basarse en los siguientes criterios:

  • La edad y el tamaño del animal
  • La especie del animal
  • La ubicación del animal (por ejemplo, en un área construida o un espacio rural abierto con un telón de fondo adecuado tras el objetivo)
  • La accesibilidad de la zona objetivo
  • Las circunstancias individuales (por ejemplo, un suelo sólido o terreno blando; interior o exterior; accidente de tráfico o lesión en un hipódromo; sacrificio de emergencia o matanza rutinaria)
  • La presencia y seguridad de espectadores

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